Suspiros y Lágrimas de Amor - One Shot.

✔ Para
MarRiddle
⚡ Género
Amor
🔍 Lugar
Hogwarts
Desde que Cedric me pidió ir a el Yule Ball con él, no hice otra cosa que hablar sobre eso, y ya tenía hartas a Hermione, Jules y Olive, por eso ahora estaba hablando con Luna, quien, sinceramente, no sé cómo no se había cansado de mí.

— ¿Qué te pondrás, Mar?—me preguntó, con ese tono soñador que la identificaba—. Por lo que escucho, es muy especial e importante para ti, y no irás con cualquier cosa.

Y suponía bien, había pedido que retiren unos cuantos Galeones solo para un vestido victoriano con mangas largas abultadas, azul viejo y con parte de abajo de tul. Harry por poco no me mataba, porque éramos hermanos y compartíamos el oro, aunque teníamos demasiado, pero igual me disculpé con él.

— Me pondré un vestido victoriano azul viejo, me gustó mucho cuando lo ví.


El día llegó y yo bajé desde mi habitación a mi Sala Común, ya lista, pero no había supuesto que Blaise y Draco tomarían el papel de madre y hermano mayor preocupados.

— ¿Con quién irás?—preguntó Blaise, entrecerrando los ojos.

— Ay, Blaisy, ¿pasa algo? Tú vas a ir con Daphne y yo no te hago preguntas.

— Mar Lyra—Draco me llamó por mi segundo nombre, y lo miré amenazante—, contesta lo que te preguntó. Además, ¿a qué hora volverás? Te quiero aquí antes de las diez.

Rodé los ojos y salí de allí, sin poder creer que se comporten de esa manera. Sabían que yo era tan inteligente como para que no me pase nada malo, de hecho, hasta casi supero a Hermione, porque soy la segunda mejor de la clase, aunque quiera ser mejor que mi amiga en algunas ocasiones.
Me quedé a unos tres metros de mi Sala Común, ya que Cedric y yo habíamos planeado encontrarnos ahí.
Me había recojido mi cabello azabache en un elegante rodete, tenía zapatos blancos, muy sencillos, y apenas de maquillaje en mi cara.
De pronto lo ví. Ay, Dios, Merlín y Morgana, ¿por que debía ser tan guapo y a la vez mi amigo, nada más que eso?
Al acercarse me saludó dándome un suave beso en la mejilla y yo me puse muy roja, y, lamentablemente, solté un suspiro, que él escuchó y sonrió.
Casi toda la noche bailamos y hablamos, estábamos tranquilos, y de vez en cuando, Cedric sonreía al verme, achinando los ojos. Me veía muy bajita a su lado, aunque ya lo era naturalmente.

— Siento mucho no haberte dicho esto en ningún momento, pero eres preciosa, Mar.

Sentí a mis piernas doblarse, no lo podía creer. Siempre había pensado que Cedric solo me veía como una amiga, porque eso éramos, y nunca vería si le parecía linda o no.

— ¿Ced?—lo llamé.

— ¿Si?

Dudé, porque en ese momento era muy posible que arruine mi amistad con él. Pensé otra vez si hablar, bailamos un poco más y me decidí.

— ¿Puedes verme como algo más que una amiga?

Lo pensó un poco, se veía tierno cuando lo hacía. Miró sus pies por unos segundos y luego me vió a los ojos.

— ¿Quieres eso?

Me sonrojé y bajé la mirada. Dios, me hacía sentir unas sensaciones indescriptibles. Recordé los gemelos Weasley, mis amigos, que siempre me decían que la vida era una y había que arriesgarse, así que le contesté con total seguridad:

— Yo si, ¿tú?

Me miró a mis verdosos ojos, extrañado. Me pregunté que le estaría pasando por la mente.

— ¿Y Weasley?

Tardé en entender que se refería a Ron, mi mejor amigo. Cuando lo hice, estallé en carcajadas, pero me tapé la boca para que no me oigan.

— ¿Ron? ¡Ced, solo es mi mejor amigo, no somos pareja ni nada por el estilo!

— Entonces, ¿quieres algo más que amistad? O sea, no digo que...

— Tejoncito atrevido...—murmuré, sonriendo.

— ¿Eso es un si o un no?—preguntó entre risas.

— Un si, Ced.


Ced y yo llevábamos unas semanas siendo pareja. Había conseguido que se uniera, junto a mí y a Hermione, a la P.E.D.D.O. De vez en cuando salíamos a volar en nuestras escobas, y también hacíamos unos mini-partidos, en los cuales jugaba con mi posición, cazadora.
Como era liviana, Ced me alzaba en brazos, sabiendo que mis cortas piernas no alcanzarían el suelo. Harry de vez en cuando iba a hacerle aclaraciones, pero Draco y Blaise le ganaban. Muchas veces los encontré viendo que no me pase nada, y en repetidas ocasiones les eché en cara que yo no los vigilaba cuando estaban con Pansy Parkinson y Daphne Greengrass.

— Quiero dejar de que Cho me mire de esa manera, te juro que le dejé en claro que yo no quería nada...—me dijo mi novio.

— Ced, no pasa nada. Sé que me quieres..., bueno, al menos eso creo, y Cho solo se quedó con el recuerdo de cuando no estábamos juntos.

— ¿Sabes que te adoro, verdad?—selló un beso dulce y corto en mis labios.

— Te quiero, Ceddy.

— No puedes imaginar cuánto te quiero yo, Mar.


Harry y Cedric no volvían hace rato. Todos esperaban a que salgan, pero ellos no lo hacían. La última prueba del Torneo de los Tres Magos estaba siendo llevada a cabo, pero mi hermano y mi novio me preocupaban mucho. No quería ni imaginar en todas las posibilidades que podrían estar pasando.
Oí a Amos levantarse de su asiento, al lado del mío, y salir corriendo al campo de Quidditch, dirigiéndose donde había cientos de alumnos. Se acercó a una sombra y dió un grito desgarrador, el cual me produjo escalofríos, haciéndome levantar de mi lugar al instante.

— ¡CEDRIC!—grité, viendo al fin lo que era la causa de tanto revuelo.

El cuerpo de mi novio yacía en el suelo, inmóvil y con los ojos abiertos de par en par. Harry no soltaba su mano, no quería hacerlo. Amos lloraba más que nadie. La pérdida de su único hijo hacía que su garganta diera gritos que hacían estremecerse.
Me acerqué al cuerpo de Cedric.

— Ced, ¿Ceddy? Por favor, Ced, por favor, no...

— Mar, fue Colagusano, él le hizo la maldición asesina.

Las palabras de mi hermano causaron ira en mi ser.

— ¡El muy hijo de...!


Su tumba tenía al menos diez tipos de flores diferentes. Me hizo gracia que la mayoría que había dejado una ahí no lo conocía de verdad, como yo lo hacía. Aún recordaba su sonrisa, su voz, su cara enrojecida, sus dulces besos que me entregaba de vez en cuando, por sorpresa o con aviso previo...
Un año. Todo ese tiempo había pasado, pero no lo superaba. Las lágrimas siempre me abarcaban los ojos al oír su nombre, apellido o simplemente su casa de Hogwarts.
Cedric siempre sería parte de mí, mi pasado, mi presente y mi futuro, pues fue mi primer amor, el primero al que le entregué mis Suspiros y Lágrimas de Amor.



Para: @MarRiddle.
¿Les gustó? Este es el último que me pidieron en el tema (otras personas también querían, pero les dije que me den tiempo).
 

Nymphad0ra

O.M. III
14 Jul 2021
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Con Kirigan 🖤🖤
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Desde que Cedric me pidió ir a el Yule Ball con él, no hice otra cosa que hablar sobre eso, y ya tenía hartas a Hermione, Jules y Olive, por eso ahora estaba hablando con Luna, quien, sinceramente, no sé cómo no se había cansado de mí.

— ¿Qué te pondrás, Mar?—me preguntó, con ese tono soñador que la identificaba—. Por lo que escucho, es muy especial e importante para ti, y no irás con cualquier cosa.

Y suponía bien, había pedido que retiren unos cuantos Galeones solo para un vestido victoriano con mangas largas abultadas, azul viejo y con parte de abajo de tul. Harry por poco no me mataba, porque éramos hermanos y compartíamos el oro, aunque teníamos demasiado, pero igual me disculpé con él.

— Me pondré un vestido victoriano azul viejo, me gustó mucho cuando lo ví.


El día llegó y yo bajé desde mi habitación a mi Sala Común, ya lista, pero no había supuesto que Blaise y Draco tomarían el papel de madre y hermano mayor preocupados.

— ¿Con quién irás?—preguntó Blaise, entrecerrando los ojos.

— Ay, Blaisy, ¿pasa algo? Tú vas a ir con Daphne y yo no te hago preguntas.

— Mar Lyra—Draco me llamó por mi segundo nombre, y lo miré amenazante—, contesta lo que te preguntó. Además, ¿a qué hora volverás? Te quiero aquí antes de las diez.

Rodé los ojos y salí de allí, sin poder creer que se comporten de esa manera. Sabían que yo era tan inteligente como para que no me pase nada malo, de hecho, hasta casi supero a Hermione, porque soy la segunda mejor de la clase, aunque quiera ser mejor que mi amiga en algunas ocasiones.
Me quedé a unos tres metros de mi Sala Común, ya que Cedric y yo habíamos planeado encontrarnos ahí.
Me había recojido mi cabello azabache en un elegante rodete, tenía zapatos blancos, muy sencillos, y apenas de maquillaje en mi cara.
De pronto lo ví. Ay, Dios, Merlín y Morgana, ¿por que debía ser tan guapo y a la vez mi amigo, nada más que eso?
Al acercarse me saludó dándome un suave beso en la mejilla y yo me puse muy roja, y, lamentablemente, solté un suspiro, que él escuchó y sonrió.
Casi toda la noche bailamos y hablamos, estábamos tranquilos, y de vez en cuando, Cedric sonreía al verme, achinando los ojos. Me veía muy bajita a su lado, aunque ya lo era naturalmente.

— Siento mucho no haberte dicho esto en ningún momento, pero eres preciosa, Mar.

Sentí a mis piernas doblarse, no lo podía creer. Siempre había pensado que Cedric solo me veía como una amiga, porque eso éramos, y nunca vería si le parecía linda o no.

— ¿Ced?—lo llamé.

— ¿Si?

Dudé, porque en ese momento era muy posible que arruine mi amistad con él. Pensé otra vez si hablar, bailamos un poco más y me decidí.

— ¿Puedes verme como algo más que una amiga?

Lo pensó un poco, se veía tierno cuando lo hacía. Miró sus pies por unos segundos y luego me vió a los ojos.

— ¿Quieres eso?

Me sonrojé y bajé la mirada. Dios, me hacía sentir unas sensaciones indescriptibles. Recordé los gemelos Weasley, mis amigos, que siempre me decían que la vida era una y había que arriesgarse, así que le contesté con total seguridad:

— Yo si, ¿tú?

Me miró a mis verdosos ojos, extrañado. Me pregunté que le estaría pasando por la mente.

— ¿Y Weasley?

Tardé en entender que se refería a Ron, mi mejor amigo. Cuando lo hice, estallé en carcajadas, pero me tapé la boca para que no me oigan.

— ¿Ron? ¡Ced, solo es mi mejor amigo, no somos pareja ni nada por el estilo!

— Entonces, ¿quieres algo más que amistad? O sea, no digo que...

— Tejoncito atrevido...—murmuré, sonriendo.

— ¿Eso es un si o un no?—preguntó entre risas.

— Un si, Ced.


Ced y yo llevábamos unas semanas siendo pareja. Había conseguido que se uniera, junto a mí y a Hermione, a la P.E.D.D.O. De vez en cuando salíamos a volar en nuestras escobas, y también hacíamos unos mini-partidos, en los cuales jugaba con mi posición, cazadora.
Como era liviana, Ced me alzaba en brazos, sabiendo que mis cortas piernas no alcanzarían el suelo. Harry de vez en cuando iba a hacerle aclaraciones, pero Draco y Blaise le ganaban. Muchas veces los encontré viendo que no me pase nada, y en repetidas ocasiones les eché en cara que yo no los vigilaba cuando estaban con Pansy Parkinson y Daphne Greengrass.

— Quiero dejar de que Cho me mire de esa manera, te juro que le dejé en claro que yo no quería nada...—me dijo mi novio.

— Ced, no pasa nada. Sé que me quieres..., bueno, al menos eso creo, y Cho solo se quedó con el recuerdo de cuando no estábamos juntos.

— ¿Sabes que te adoro, verdad?—selló un beso dulce y corto en mis labios.

— Te quiero, Ceddy.

— No puedes imaginar cuánto te quiero yo, Mar.


Harry y Cedric no volvían hace rato. Todos esperaban a que salgan, pero ellos no lo hacían. La última prueba del Torneo de los Tres Magos estaba siendo llevada a cabo, pero mi hermano y mi novio me preocupaban mucho. No quería ni imaginar en todas las posibilidades que podrían estar pasando.
Oí a Amos levantarse de su asiento, al lado del mío, y salir corriendo al campo de Quidditch, dirigiéndose donde había cientos de alumnos. Se acercó a una sombra y dió un grito desgarrador, el cual me produjo escalofríos, haciéndome levantar de mi lugar al instante.

— ¡CEDRIC!—grité, viendo al fin lo que era la causa de tanto revuelo.

El cuerpo de mi novio yacía en el suelo, inmóvil y con los ojos abiertos de par en par. Harry no soltaba su mano, no quería hacerlo. Amos lloraba más que nadie. La pérdida de su único hijo hacía que su garganta diera gritos que hacían estremecerse.
Me acerqué al cuerpo de Cedric.

— Ced, ¿Ceddy? Por favor, Ced, por favor, no...

— Mar, fue Colagusano, él le hizo la maldición asesina.

Las palabras de mi hermano causaron ira en mi ser.

— ¡El muy hijo de...!


Su tumba tenía al menos diez tipos de flores diferentes. Me hizo gracia que la mayoría que había dejado una ahí no lo conocía de verdad, como yo lo hacía. Aún recordaba su sonrisa, su voz, su cara enrojecida, sus dulces besos que me entregaba de vez en cuando, por sorpresa o con aviso previo...
Un año. Todo ese tiempo había pasado, pero no lo superaba. Las lágrimas siempre me abarcaban los ojos al oír su nombre, apellido o simplemente su casa de Hogwarts.
Cedric siempre sería parte de mí, mi pasado, mi presente y mi futuro, pues fue mi primer amor, el primero al que le entregué mis Suspiros y Lágrimas de Amor.



Para: @MarRiddle.
¿Les gustó? Este es el último que me pidieron en el tema (otras personas también querían, pero les dije que me den tiempo).
Amooo 🖤🖤🖤🖤🖤🖤
 
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